Dieta disociada menu

La dieta disociada para adelgazar

La mayoría de la gente se pregunta cómo perder peso sin la necesidad de pasar hambre y sin hacerle daño a la salud. Pues bien, vamos a indicarte la dieta disociada bien explicada para que puedas hacerla y conseguirlo. Para ello te vamos a proponer un menu semanal de la dieta disociada que podrás utilizar también para 10 días repitiendo alguno de los días utilizados previamente.

Su principal característica es no tomar juntos ciertos alimentos que veremos más adelante. A simple vista, lo que provoca que incrementemos de peso es la mezcla de nutrientes que hagamos y no lo que comamos como tal. Por ello, si ingerimos un sólo tipo de alimento tendremos menos hambre que si combinamos varios distintos.

Hay bastantes expertos en nutrición a los que no les gusta la dieta disociada debido a que creen que no aporta al día la variedad de elementos que nuestro organismo necesita. Por eso se recomienda seguir esta dieta sólo durante un tiempo, hasta alcanzar nuestro peso ideal, y después seguir con una alimentación balanceada. Si el cuerpo por ejemplo, no obtiene suficientes proteínas, los músculos se harán más débiles y podríamos llegar a padecer una anemia. Además podríamos sufrir una descompensación si no tomamos alimentos ricos en minerales, o ponernos malos por la no presencia de vitaminas.

Habíamos comentado que íbamos a contar la dieta disociada bien explicada, y es que se trata de una de las dietas más famosas que existen en la actualidad. Existen distintos tipos de la misma pero el concepto es siempre igual, y sugiere que el aparato digestivo no es capaz de asimilar por separado las grasas, azúcares y proteínas de los distintos grupos de alimentos, por lo que se recomienda ingerirlos por separado en cada una de las comidas y no de manera conjunta, para de esta forma perder peso.

No se trata de adelgazar muy rápido como con otras dietas, pues no prohíbe de una forma agresiva la toma de alimentos, lo que la hace muy positiva en este sentido. Busca reducir peso de una manera lenta pero constante.

Tabla de la dieta

En ella vamos a poder adelgazar comiendo, eso sí, hemos de mirar con lupa los alimentos que tomemos, ya que según ésta, los debemos de clasificar por categorías y solo comer en una misma ingesta aquellos que pertenezcan a la misma clase.

Para no cometer ningún error cuando se esté llevando a cabo, os dejamos una tabla de los alimentos de la dieta disociada que determinan, por una parte, los que se permiten, y por otra, la categoría a la que pertenecen, de forma que no mezclemos unos y otros.

Como se observa en la siguiente tabla, existen cinco grandes grupos de alimentos, y además apreciamos los productos aptos en cada uno de ellos para la realización de la misma.

Carbohidratos

Arroz, maíz, harina, pastas, legumbres, garbanzos, lentejas, habas y soja.

Frutas

naranjas, mandarinas, limones, kiwi, piña, moras, uvas, sandia, plátanos, fresas y manzanas.

Grasas

Aceite de oliva o de girasol, avellanas, nueves, chocolate, pasas y dátiles.

Proteínas

Carnes, pescados, mariscos, productos derivados de la leche, queso y huevos.

Verduras

Lechugas, espinacas, coliflor, calabacín, pimientos, espárragos, zanahoria, pepino, cebolla, acelgas, puerro y apio.

La dieta disociada indica que está totalmente prohibido mezclar distintos grupos de alimentos en una misma comida. Por ello, en ningún caso vamos a mezclar los siguientes:

Proteínas con hidratos de carbono

Proteínas con grasas

Distintas clases de hidratos de carbono

Distintos tipos de frutas como por ejemplo ácidas como la naranja con las dulces como las uvas.

Distribución de los alimentos en la dieta disociada

En el menu de la dieta disociada las comidas se van a dividir en 5 tomas diariamente, es decir, desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y finalmente cena.

– Desayuno: Tenemos la posibilidad de elegir entre dos opciones, la primera sería desayunar alimentos abundantes en glúcidos y en proteínas. Y la segunda sería comer sólo fruta, ya que si recordamos no debemos mezclarla con ningún otro grupo.

Los glúcidos los encontramos básicamente en forma de un azúcar, es decir, la glucosa. Ésta tiene la función de carburante energético, y es utilizada rápidamente por los músculos y los órganos. Es muy importante para el cerebro, los músculos y los glóbulos rojos de la sangre.

Los alimentos ricos en glúcidos los podemos encontrar en los cereales y las legumbres, las patatas, los derivados lácteos (exceptuando el queso), las frutas, el azúcar de los alimentos dulces como pasteles, bollería, chocolates, etc.

Los alimentos ricos en proteínas podrían ser de los de origen animal como carnes blancas o rojas, embutidos, aves, vísceras, pescados y mariscos, derivados lácteos como yogur, leche, queso, etc. huevos (teniendo en cuenta que dos huevos aportan las mismas proteínas que un filete de 100 gramos). Al mismo tiempo podrían ser de origen vegetal como cereales entre los que destacarían pasta, arroz, pan, maíz, harina, etc., legumbres como guisantes, lentejas, judías, habas, garbanzos, etc.

– Media mañana: A esta hora del día podremos comer alimentos de los tres grupos, es decir, las proteínas, los glúcidos y los alimentos neutros.

Almuerzo: Comeremos todos los glúcidos que queramos como pan, pastas, arroces, patatas, azúcares y legumbres. Al mismo tiempo excluiremos los alimentos ricos en proteínas como carnes, pescados, huevos, leche y quesos.

Merienda: Por la tarde comeremos alimentos ricos en glúcidos o en elementos neutros pero sin añadir proteínas a esta comida.

Cena: Ésta será una comida con abundantes proteínas, lo contrario al almuerzo. Comeremos toda la cantidad que nos apetezca de carnes, pescados, huevos, leche y quesos. Quedan excluidos y terminantemente prohibidos los hidratos de carbono tales como pastas, pan, arroces, patatas, azúcares y legumbres.

Nota a tener en cuenta en la cena – Una cena rica en hidratos de carbono repercute negativamente para la salud, ya que puede incrementa los niveles de colesterol, ácidos grasos, provocar trastornos del sueño y hacer que por la mañana al despertar tengamos la boca pastosa, sucia, con mal aliento y además síntomas de cansancio. Pero gracias a nuestras dietas para adelgazar sin esfuerzo, no caeremos en ninguna tentación que nos haga fracasar en nuestro intento por llevar una dieta sana.

Menu semanal dieta disociada

Os voy a mostar un menu para 7 días donde comeremos una clase de alimento por día. Esto va a garantizar que no mezclemos de manera incorrecta los nutrientes. Además, al ingerir soamente una única clase de alimento tendremos muchas menos ganas de comer que si tuvieramos un plato con comida elaborada.

Día 1

200 gramos de arroz

Día 2

500 gramos de carne cocida

Día 3

60 gramos de fruta fresca

Día 4

500 gramos de pescado asado

Día 5

60 gramos de vegetales frescos

Día 6

6 huevos duros o pasados por agua

Día 7

Sólo lácteos

Este régimen semanal de un alimento diariamente no es el más adecuado debido a que el cuerpo necesita unas cantidades mínimas de minerales, proteínas, vitaminas, grasas e hidratos de manera diaria. Si un día comemos solamente frutas y realizamos ejercicio, con bastante probabilidad, al no haber tomado hidratos de carbono que son los encargados de aportarnos la energía, vamos a sentirnos muy cansados y débiles al acabar el día.

Por este motivo, os presentamos un menu semanal con una mayor variedad de comidas y cuidando de no ingerir mezclados ciertos nutrientes. También puedes utilizarlo para hacer la dieta disociada durante 10 días, guiándote de alguno de los días que ya hayas hecho y repitiendo las recetas que más te apetezcan.

Día 1

Desayuno: té verde o café, dos rebanadas de pan con tomate

Media mañana: 3 nueces

Almuerzo: plato de pasta con ensalada de verduras y salsa de tomate con aceite de oliva, vinagre y sal.

Merienda: 3 dátiles

Cena: una taza de sopa de vegetales, una fruta

Día 2

Desayuno: verduras hervidas o al vapor, zumo de tomate

Media mañana: 3 dátiles

Almuerzo: verduras al horno, ensalada de brócoli

Merienda: frutas variadas

Cena: sopa de verduras, ensalada mixta

Día 3

Desayuno: galletitas integrales, infusión

Media mañana: un puñado de pasas

Almuerzo: pescado al horno o a la plancha

Merienda: frutas variadas

Cena: una lata de atún al natural o al agua

Día 4

Desayuno: ensalada de frutas y yogurt desnatado

Media mañana: 3 nueces

Almuerzo: filete de cordero, arroz integral

Merienda: 3 dátiles

Cena: infusión y un yogur desnatado

Día 5

Desayuno: dos tazas de avena

Media mañana: fruta variada

Almuerzo: pequeña porción de ternera

Merienda: un puñado de dátiles

Cena: caldo de verduras, una tostada

Día 6

Desayuno: zumo de manzana, sándwich de pollo

Media mañana: fruta variada

Almuerzo: un plato de fideos con puerros

Merienda: 3 dátiles

Cena: sopa de verduras y pollo cortado en trocitos

Día 7

Desayuno: cereales y leche desnatada

Media mañana: 3 nueces

Almuerzo: ensalada de zanahoria, champiñones, brócoli

Merienda: fruta variada

Cena: un trozo de pollo asado

Como apreciamos, en el menu anterior se respetan las pautas recomendadas por los médicos, es decir, un desayuno abundante para empezar el día con energía, y una cena que no sea pesada para dormir bien. Tenemos algo de carne, verduras y harinas, o lo que es lo mismo, la dieta disociada puede ser equilibrada y completa si se sabe emplear de forma correcta. Es una propuesta mucho más completa que la de un solo alimento al día, ya que así garantizamos a nuestro organismo la variedad de elementos que necesita.

Recomendaciones

Es mejor consumir los azúcares y proteínas durante el desayuno comiendo frutas y frutos secos. En el almuerzo hay que mezclar vitaminas y proteínas, carne, pescados y lácteos con frutas cítricas, frutos rojos, huevos y vegetales. Sin embargo hay que tener cuidado con tomar juntos pastas y carnes, ya que las proteínas con los carbohidratos son la fórmula ideal para la creación de grasa.

Ciertos alimentos son neutrales, es decir que se pueden mezclar con cualquiera, como el queso bajo en grasa, las verduras y los lácteos en general. Es bueno tenerlos en consideración para poder trazar un plan de alimentación balanceado y al mismo tiempo que nos guste. En todos los menus y recetas de la dieta disociada se propone comer cinco veces al día para no pasar hambre.

El régimen va a ser más efectivo si se hace actividad física de manera moderada, pues la clave para que salga bien es ir tranquilamente. El organismo ha de acostumbrarse a esta nueva dieta y adelgazar de peso tiene que ser progresivamente para no sufrir el efecto rebote al acabar con el plan de adelgazamiento. Por eso será bueno llevar un control de las cantidades que se comen en cada comida y que lo combinemos con la práctica de ejercicio de una manera regular, tomando mucha agua y nada o muy poco alcohol.

Por Luna Victoria

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Dieta disociada menu
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Sobre Luna Victoria

Entrenadora deportiva y dietista personal especializada en nutrición.

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